sábado, 20 de enero de 2018

CIUDADANOS, AL DESNUDO


Anda últimamente el gallinero político muy alterado con los resultados de recientes sondeos electorales que señalan a Ciudadanos como vencedor en unas hipotéticas elecciones. El PP, con razón, ha entrado en pánico ante la evidencia de que su base electoral ha encontrado una alternativa ideológica válida a la vez que, por así decirlo, “incorrupta”. El PSOE, suponemos, estará pensando en cómo evitar el “sorpasso” por donde menos lo esperaba. Y la izquierda alternativa anda “como vaca sin cencerro” intentando entender por qué finalmente es un partido modosito y repeinado el que parece capitalizar la indignación popular. Porque lo cierto es que la formación liderada por Albert Rivera pesca eficazmente votos en casi todos los caladeros sociales, desde los despachacos del IBEX 35, que engendró y amamantó a la criatura con maternal esmero, a los cinturones industriales de las ciudades catalanas, que han dejado de ser rojos para convertirse en naranjitos.

Pero ¿qué cosa es realmente Ciudadanos? ¿Qué hay más allá de sus vagas apelaciones a la sensatez y la centralidad, o de sus alardes de españolismo? Lo mejor será que sus mismos dichos y hechos en relación con diversos temas nos lo aclaren:

  1. Modelo económico. Rivera ha expresado su acuerdo con las privatizaciones de empresas públicas llevadas a cabo por PP y PSOE y rechaza la intervención pública en sectores estratégicos como la energía o la banca. Por lo que se refiere a los impuestos, la propuesta de Ciudadanos “coincide (por su carácter regresivo) con los proyectos fiscales de la FAES”.
  2. Pensiones. En diciembre de 2016, el grupo parlamentario votó junto al PP para evitar que las pensiones subiesen un 1’2% en 2017.
  3. Modelo de contratación. Ciudadanos propuso en sus campañas electorales el denominado “contrato único”, que a juicio de los sindicatos supondría “una apuesta por la precariedad” y “la desprotección total de los trabajadores”.
  4. Derechos de los trabajadores. Rivera pretende suprimir las ayudas a los sindicatos. Recordemos que debilitar a los sindicatos es el sueño húmedo del gran capital.
  5. Sanidad pública. Entre otras cosas, Ciudadanos habla de “reformas estructurales factibles, con un impacto importante en la reducción del gasto” y de “copago disuasorio”.
  6. Educación. Ambiguamente crítica con la LOMCE, la formación naranja defiende el modelo de los conciertos educativos y se abstiene cuando se vota retirar las subvenciones a los colegios privados que segregan por sexo.
  7. Laicismo. Albert Rivera asegura que se siente “cómodo” con las actuales relaciones Iglesia-Estado.
  8. Medio ambiente. Al respecto, Ciudadanos mantiene una posición ambigua. Por ejemplo, apuesta en avanzar en energías renovables pero, a la vez, sostiene que “no se puede prescindir de la energía nuclear” y defiende la construcción del cementerio nuclear de Villar de Cañas.
  9. Violencia machista. El programa electoral de diciembre de 2015, en coincidencia con las tesis de la ministra Ana Mato, proponía eliminar el agravante penal de machismo en los casos de violencia de género. La medida fue ampliamente contestada por las organizaciones feministas.
  10. Derechos humanos. Como es bien sabido, Albert Rivera frecuenta a la oposición venezolana, incluyendo a la golpista, y reclama al gobierno de Maduro respeto por los derechos humanos. A la vez, Ciudadanos rechaza la sanidad universal (e igualitaria), justifica las devoluciones en caliente (condenadas por el Tribunal de Estrasburgo y, por ejemplo, elogia el modelo económico israelí (ignorando que una parte de su éxito se basa en las ocupaciones ilegales de tierras).
En definitiva, lo que se esconde tras las banderitas rojigualdas de Ciudadanos no es otra cosa que la derecha de siempre al servicio de los grandes poderes (económicos, sociales, mediáticos…) de siempre. Por eso Albert Rivera es el niño mimado de personajes tan siniestros como Aznar y Felipe González. Por eso rara vez la prensa conservadora recuerda que Ciudadanos fue a las europeas en 2009 con Libertas, una formación euroescéptica de extrema derecha. Y por eso la caverna no rechista cuando el chaval se compra una mansión de más 1.000.000 de euros en uno de los barrios más elitistas de Madrid, mientras que a otros los crucifican hasta por oler una gamba.
De modo que… “¡te conozco, bacalao, aunque vengas disfrazao!”.







domingo, 14 de enero de 2018

EL PP Y LOS MATONES DE DISCOTECA

Se nos ocurre que, un buen test para conocer cómo es una persona o una organización, podría ser preguntarles a quién elegirían para desarrollar una determinada labor en ciertos lugares que requieren perfiles especiales. Y decir esto, es decir todo, desde dirigir un centro de alta investigación, hasta ordenar la cola de una hamburguesería. Personas que puedan tener un perfil de empatía, templanza, asertividad, inteligencia y rigor, o personas brutas, insensibles, fácilmente ofuscables y carentes de inteligencia (sea esta emocional, lógica, intra o interpersonal). No todos, pero los más avispados dueños de discotecas, ya se han percatado que trae a cuenta poner en la puerta a alguien que al menos tenga un dedo de frente, que al clásico matón descerebrado.
¿Y en política? ¿A quién elegir? Bien, el PP lo tiene claro: a alguien a quien haya que agradecer sus servicios prestados. Ese es el único perfil. Lo demás sobra.
Solo de esta manera se puede entender que, para tomar decisiones en una de las “puertas” más complicadas del planeta, se elija a quien se elige, quedando el criterio mucho más atrasado que el de algunos dueños de discoteca.
El consejero de Bienestar Social de Melilla, Daniel Ventura, ha demostrado, no en un arrebato o error puntual, sino repetida y tozudamente, carecer del más mínimo valor exigible a cualquier gobernante, más aún cuando se está en Bienestar Social, y más aún, si cabe, en Melilla. Tras la muerte de dos menores, el consejero dijo que “no tenía nada que decir a sus padres” y que "para que vengan a llevarse un cadáver que hubieran venido antes a por sus hijos". Comentó también que “habrá que ver si son sus padres de verdad” y, lejos de disculparse y en tono más bien chulesco, comentó sobre el presidente de la Asociación Pro Derecho de la Infancia (Prodein) de Melilla, José Palazón, que "a ver si es que él tiene contacto con padres en Marruecos y por eso nos están llegando los niños de alguna manera”. Hace unos meses, el Sr. Ventura ya se enfrentó a oposición y ONGs por fomentar que se ayudase y diese comida y ropa a los niños de la calle, siendo su solución, la de él, consejero de Bienestar Social, alertar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.
Ahora, limita el acceso de ONGs a los chicos de la calle y a centros de acogida, ¿para qué instituciones NO gubernamentales estando aquí el matón del Gobierno? Debe decirse el sr. Ventura.
En fin, lo más grave del asunto, no es que el consejero, en un momento puntual hubiera dicho o hecho algo de ese calibre, ni siquiera que lo siga haciendo, de forma mantenida (el hombre da de sí lo que da). Lo grave es que el gobierno local del PP, lo mantenga y muestre su “apoyo absoluto” a las labores del Sr. Ventura.
Sin duda, la Real Academia tiene el deber de buscarnos palabras y fijarlas, a fin de que podamos utilizarlas, llegado el momento, para definir bien a personas, cosas y situaciones. Y es ahora que entendemos, por qué incluyó en su diccionario la palabra canalla, en su 3ª acepción para llamar a una persona (el o la canalla) y en su primera acepción para llamar a un grupo de gente (la canalla).




domingo, 7 de enero de 2018

La cabalgata y los cavernícolas

El aroma de la navidad flotaba sobre la gran ciudad, y los miles y miles de niños y niñas arrastraban de la mano a sus padres hacia la Cabalgata de los Reyes Magos. Sobre las cabezas de esos inocentes la ciudad cantaba con una sola voz “ya vienen los Reyes Magos, ya vienen los Reyes Magos, caminito de Belén…”. La Iglesia Católica, dirigida por la Conferencia Episcopal Española, se sumaba desde sus emisora COPE a ese ambiente navideño, lanzando al mundo y a todos los niños su mensaje fraterno y alegre: “En vez de ser gays, son maricones de mierda”, o también "Como las niñas son muy inocentes y hay violaciones diarias, en una de las carrozas también se podría representar un violador en plena faena". Amén.
Pepito y su padre encontraron un buen sitio para ver la cabalgata, junto a una señora cubierta de joyas y un señor con bigotito de gobernador civil del franquismo (aunque esto último no lo podía reconocer Pepito).
  • Mira, mira, ya viene la primera- palmoteó ilusionado el niño.
Abría el desfile una carroza patrocinada por El Corte Inglés, repleta de niños que lanzaban caramelos. Al lado del niño la señora aplaudió y, dándole con el codo al papá de Pepito, dijo:
  • Esta empresa, siempre tan buena, tan tradicional, dándoles a los niños pobres la oportunidad de salir en su carroza.
Pepito abrió mucho los ojos.
Pepito recordó vagamente lo que le había dicho una amiga del cole.
Apareció entonces una nueva carroza, y la pareja de señores comenzaron a abuchear y a mostrar su desagrado. La carroza se llamaba “La Prohibida” y estaba llena de gente disfrazada de peluches y animales. Algunas de esas personas eran lesbianas, otras bisexuales, otras homosexuales o transexuales, y otras no, pero a los niños todo eso les daba igual, y la sencilla carroza avanzaba entre aplausos y vivas.
  • “…ones”, “…eras”-gritaba desaforado el del bigotillo, perdida ya toda su señorial compostura.
  • Sí, sí, mira papá, salen leones y panteras-chilló el niño entusiasmado.
  • Vámonos, Pelayo-dijo la señora-tenemos que contárselo todo a tu primo el obispo… pero, espera, espera, Pelayo… ¿no es esa chica vestida de leopardo tu sobrino Roberto?
Roberta vio a su tío, bajó de la carroza y lo cubrió de besos con carmín.
  • Gracias, tío, muchas gracias por venir, siempre he sabido que para ti lo más importante es querer a las personas respetando lo que quieren ser. Adiós, me tengo que ir, feliz navidad. Te quiero.
Pelayo sonrió turbado y, emocionado, se secó una lágrima. Su mujer le espetó:
  • ¿Cómo has podido dejar que tu sobrina o sobrino o lo que sea te ridiculice así? Humillado por La Prohibida, qué vergüenza… Pelayo, vamos a misa a rezar por la salvación de su alma corrupta. Vamos, ahora mismo-y le estiró de una manga de la chaqueta.
Pelayo dudaba, se palpaba en las mejillas los besos de su sobrina, restregándose el carmín por la cara. Pepito le sonrió y le ofreció un caramelo. Y Pelayo, transformado por el espíritu de la navidad, miró a su mujer a los ojos y le dijo:
Agustina hipó y se fue, y entonces Pelayo se comió el caramelo de Pepito, que le dijo dándole la mano:
  • Feliz navidad, señor, usted sí que es un rey majo.
P.D.: teníamos otros finales más bordes, pero este tan bondadoso se lo han traído los Reyes Magos a los tradicionalistas intolerantes malos malísimos de nuestro país. Esperemos que lo aprovechen, porque si no los vemos a todos comiendo carbón en el infierno.








viernes, 29 de diciembre de 2017

SUEÑOS Y LUCHAS PARA EL 2018


A pocas horas de despedir al año viejo, de dar la bienvenida al nuevo 2018, queremos cerrar los ojos y por un momento soñar que tenemos en nuestras manos algo mágico que nos va a permitir cambiar tantas y tantas cosas que no nos gustan, que lastran nuestra convivencia. Seamos realistas, soñemos lo imposible. Vamos a dejarnos de buenos deseos, de simples felicitaciones de año…, al final solo se queda en eso. Por tanto, este año es importante que deseemos una próspera lucha y unas buenas y grandes movilizaciones para que esos deseos se materialicen. Las cosas no caen del cielo, ni tampoco por mucho que se deseen. Hay que pelearlas y lucharlas. Además, no tenemos nada mejor que hacer que seguir luchando.

Ante el desolador panorama que nos envuelve, queremos soñar con un 2018 un poco más justo y solidario. Pero vamos a dejarnos de cuestiones abstractas y de palabras huecas y vacías. Vamos a centrarnos en algunas cuestiones muy concretas que queremos que cambien o se transformen con nuestro sueño.

Puestos a soñar, ¿es posible que se acaben las guerras, que no se sigan apoyando a los dictadores y déspotas que las alimentan? ¿Las grandes potencias mirarán por el bien común y no solo por los intereses económicos inmediatos de la oligarquía capitalista y elitista? Soñemos que puede ser posible.

Seguimos en nuestra imaginaria nube. Seguro que este 2018 será el año que se trate con dignidad a los refugiados, que se cumplirán los acuerdos sobre las cifras de acogida, que no se les culpabilizará de su situación y no se les dejará morir en el Mediterráneo o en los campos-cárceles en los que se les interna. ¿Verdad que lucharemos juntos por la desaparición de las políticas xenófobas y de exclusión?

En manos de Morfeo continuamos con nuestro sueño de año nuevo. ¿Será posible que nuestro gobierno nos deje de mentir con lo de que “la crisis ya ha pasado y que el estado de bienestar está ya de vuelta para quedarse entre nosotros”? Soñamos que en el 2018 se van a desarrollar políticas para combatir el paro juvenil y el de larga duración, que coloca a estos importantes colectivos en una situación insostenible. También estamos viendo en nuestro sueño como la precariedad laboral quedará atrás, que los trabajos temporales de mala calidad y con unos sueldos de miseria pasarán a la historia y empezará a crearse trabajo digno y decente. ¿Es mucho soñar?

Y ya metidos en la montaña rusa de nuestro ansiado sueño, estamos convencidos que la corrupción se acabará, que nos dejarán de robar, que las puertas giratorias desaparecerán, que el nepotismo se esfumará... Porque ya estamos hartos que a los ricos les prescriban los delitos y a los pobres los derechos, porque no olvidamos que violentos son los que provocan la desigualdad social, no los que luchan contra ella. Y ya puestos a soñar, ¿por qué no jubilamos, de una puñetera vez, a la Ley Mordaza?

En nuestro sueño también visualizamos como en el próximo año se acabará con la violencia machista hacia las mujeres. Todos los grupos políticos y la sociedad en su conjunto harán de esta batalla un objetivo prioritario, facilitando todos los recursos y esfuerzos en esta lucha. Nos queremos vivas, basta ya de mirar hacia otro lado. ¿Se quedará en un simple sueño o pasaremos a la acción?

Los recortes en Sanidad, Educación y Dependencia también aparecen flotando en nuestro sueño. En el 2018, las tijeras y motosierras a estos pilares de la cohesión social pasarán a mejor vida. Tendremos una sanidad universal, pública y gratuita, se volatilizarán los copagos y repagos sanitarios. Soñamos que se potenciará la Educación Pública, con más profesorado y recursos, que el futuro Pacto Educativo partirá de las necesidades reales de nuestra escuela y dejará en el cubo de la basura la mercantilización de la educación. El nuevo año será en el que, de una vez por todas, se activará la ley de Dependencia, se agilizarán sus trámites para el reconocimiento y valoración de las personas necesitadas.

Nos quedan flotando en nuestro sueño tantas y tantas cosas que queremos cambiar con la entrada del 2018: lucha contra el cambio climático; potenciación de las energías renovables; eliminación del tráfico intensivo en nuestras ciudades, que contamina genera ruidos y no deja espacio a las personas; erradicación del consumismo alocado que está provocando la destrucción del planeta y generando efectos perversos para todos,… pero algunos de estos sueños los dejamos para el 2019, no sea que de tanto soñar nos quedemos atrapados entre tanta nube y se nos olvide seguir luchando en la reconquista de nuestros derechos.

Comencemos el año con mucha fuerza y ánimo, no olvidando que todas y todos somos parte de la solución contra la pobreza, y con una mirada impregnada de derechos humanos sepamos reconocer situaciones invisibles de injusticia y luchemos para que reviertan.

Seamos realistas, soñemos lo imposible. Los sueños se cumplen si peleamos para que se hagan realidad. ¡La lucha sigue!

¡¡Feliz 2018!!







sábado, 23 de diciembre de 2017

ESTAS NAVIDADES, REGALE JUSTICIA


Pues bien, ya ha pasado el 21D. Y como era de esperar, no ha habido grandes novedades, a excepción de la notable transferencia de votos que se produce desde el PP, que se hunde en su propia miseria, hacia a su hermano menor Ciudadanos. Pero todo queda en casa. Y los bloques se mantienen estables, lo cual quiere decir que unos y otros podrán seguir representándose a sí mismos para mayor alborozo de su clientela y hastío infinito del público en general. Nada nuevo bajo el sol. Los nacionalistas catalanes y españoles llevan topando unos contra otros como cabestros desde hace unos 400 años (desde 1640, por poner una fecha). Sin duda están dispuestos a seguir así unos cuantos siglos más. Por eso hoy, nosotros preferimos cambiar de tema.
Porque en vísperas de un día en que las familias se reúnen y la gente se reencuentra, no podemos dejar de pensar, precisamente, en los refugiados iraquíes, sirios, afganos… que tuvieron que abandonar a los suyos y huir de sus países como consecuencia de las guerras imperialistas promovidas por EEUU y sus satélites. Ni se nos van de la cabeza las imágenes de los migrantes que son tratados como animales en la valla de Melilla o en los mercados esclavistas de Libia. La misma Libia que ha retornado al feudalismo tras ser destruida como estado por los bombardeos de la OTAN. No, en estas fiestas tan familiares, no podemos dejar de acordarnos de que los pasajeros y las pasajeras de las pateras también tienen madres, padres y hermanos que los añoran a cada instante.
Y ya ven, se conoce que la edad nos está volviendo cascarrabias. Pero nos da la impresión de que precisamente estos días, en que se produce una inflación más bien artificial de la felicidad colectiva, son ideales para recordar a los pueblos que, como los palestinos y los saharauis, han sido despojados de sus tierras y olvidados por una comunidad internacional, empezando por España, que dejaría a Judas en mantillas. ¿Cómo sortearán los renos de Papá Noel los miles de kilómetros de muros construidos por Israel y Marruecos? ¿O Papá Noel también pasa de ellos?
De igual modo, nos acordamos de los rohingyas, masacrados por el estado birmano sin que las instituciones internacionales muevan un dedo, y de los yemeníes, diezmados por Arabia Saudí con armamento probablemente de fabricación española.
Y, claro, se nos ocurren muchos adjetivos más bien gruesos para calificar a los gobernantes occidentales, o sea… Pero no queremos decir palabrotas por si acaso se nos enfada alguien o nos castiga el Niño Jesús. Por el contrario, preferimos hacer propuestas positivas y constructivas. Nuestro artículo de la semana pasada trataba sobre cómo el sistema pretende convertirnos en consumidores compulsivos. Pues bien, ¿y si reorientamos nuestros hábitos navideños y los transformamos en acciones solidarias? ¿Y si nos compramos un chisme menos e ingresamos el importe en la cuenta de cualquiera de las organizaciones que trabajan en el salvamento, atención o acompañamiento de emigrantes y refugiados? ¿Y si adquirimos nuestros regalitos en tiendas de comercio justo? ¿Y si nos informamos sin prisas en medios independientes de los bancos y las multinacionales acerca del estado del mundo en sus diversos aspectos (cambio climático, lucha por los recursos, conflictos geoestratégicos, experiencias emancipadoras…)? Es más, ¿y si en vez de saturar a nuestros familiares y amigos con bártulos inútiles que nos apartan de la vida, los invitamos a echar juntos una mano a favor de alguna causa justa? Nada une más que una buena lucha compartida.
En fin, los gobiernos occidentales están cometiendo un auténtico genocidio por omisión de ayuda. ¿Y si nosotros, en vez de reproducir su actitud, regalamos esta navidad un poco de justicia?



@CPuenteMadera



domingo, 17 de diciembre de 2017

CON·SU·MISMO (… INTERÉS DE SIEMPRE)

Mamá y papá miraban a su hija recién nacida, y ya se imaginaban sus tartas de cumpleaños y sus despertares en el día de Reyes.
Poco imaginaban que las celebraciones, compras y regalos serían, a partir de aquel momento unos cuantos más.
Llegaron las navidades. ¿Reyes? ¡pobrecita mía! ¿cómo esperar a tan lejano día sin algunos que otros regalos? Papá Noel debería venir y poner un poco de orden en esto. Eso no quitaría, claro, para que en el día de Reyes también hubiera un buen montón de regalos, no solo encargados por los papis, sino por tooooooooda la familia.
El bautizo no se iba a celebrar, pero tras localizar la parroquia con un GPS, ¡cómo no juntar a la familia con regalos y buena comida para tan entrañable ocasión!
Y siguió creciendo. Y llegó el día de Jálogüin: disfraz, chuches y abalorios varios para tan tradicional y siempre querida ocasión.
Y llegaron los carnavales: disfraz, chuches y abalorios varios para tan tradicional y siempre querida ocasión.
La Comunión. Vuelta a echar mano del GPS que a veces las parroquias las cambian de lugar y vete tú a saber. La cosa podría servir casi como un ensayo para cuando llegue el día de su boda: la celebración debe de ser sonada y si hay que pedir un préstamo, se pide, que hablamos de la nena.
Ya de lleno en ámbito formativo, qué menos que un viaje fin de estudios en secundaria y una buena fiesta y celebración de graduación. Importante: nunca repetir traje por próximas que se encuentren las celebraciones.
Y en la universidad, cómo no celebrar y viajar en el paso del ecuador, y nuevamente en el fin de curso y la graduación. Recordemos: los trajes nunca se repiten. Los lugares de cena y fiesta, tampoco.
Y le llegaron las bodas de los amigos, de las amigas y de los familiares. ¿recuerdan lo de los trajes?
También llega la boda propia. En la lista de invitados aparecen unas 120 personas que los novios no conocen, y es que los padres también tienen sus derechos de invitación. Este tipo de celebraciones, es importante que muevan mucho dinero los organizadores, pero también los invitados. Y la boda no puede ser como aquella de Maripuri que a las 5 de la mañana quitaron la barra libre de primeras marcas, ¡por dios, qué cutrerío!
Otras navidades. Además de Papá Noel y Reyes, está la cena de empresa, la cena de familia, la cena de la otra familia, la comida de los amigos, la comida de los otros amigos, el amigo invisible, el amigo demasiado visible… y algunas cosillas más.
Durante el año surgen los Out lets, que, ¡cómo no compras! Luego también las rebajas, que ¡cómo no aprovechas! Llega el Black Friday, que, ¡cómo dejarlo pasar! Por no hablar del Cyber Monday… ¡qué bueno! ¡cuánto entre lo que elegir!
A todo esto, menos mal que la gente que organiza el macrocomercio son unos demócratas activos y esto ya no es como antes, que por poner un pequeño ejemplo, solo se podía elegir sal gorda o fina, no, ahora tenemos la libertad de elegir entre más de 783 tipos de sal expuestos en estanterías de no menos de 15 metros. Y es que siempre han velado por la democracia y la libertad.
De verdad que no somos nada esaboríos, aburridos ni aguafiestas, pero nos preguntamos si todo tiene que ser a golpe de consumo. Que el encuentro y la celebración es buena, pero ¿de esta manera?
En fin, queridos activistas del capitalismo, como os vemos algo lentos y despistados, os vamos a echar un cable: aún queda libre el Blue Tuesday, Yelow Thursday, Fever Saturday y unos cuantos days más. Luego, podemos empezar con el francés y el alemán. También interesante la “puesta de largo de las señoritas a los 15 años”. Pero por favor, por favor, no se olviden que estaríamos encantados de celebrar el Thanksgiving Day (día de Acción de Gracias), ¡cómo es posible que aún no sepamos en qué gastar dinero en un día tan tradicional y tan nuestro como ese! Están tardando.



domingo, 10 de diciembre de 2017

DE SIOUX, OSOS POLARES, SEMITAS E IMBÉCILES



Según el Diccionario de la lengua española de la RAE, sioux es un adjetivo que puede ser usado también como sustantivo, y un oso polar es un nombre referido a una especie de oso. La RAE nos dice que semita es un adjetivo que se usa más como sustantivo. Lo mismo sucede con imbécil, que es un adjetivo que se usa también como sustantivo y como insulto.
O sea que decir imbécil equivale a decir imbécil, un enigma que desentrañaremos rápidamente. Diciendo semitas nos referiríamos a pueblos con un mismo origen lingüístico, que comprende tanto a los palestinos como a los hebreos. El oso polar es, según la RAE, “buen nadador y, aventurándose sobre los témpanos de hielo, persigue y devora las focas, morsas y peces”. Y un sioux es un miembro de las naciones nativas de Norteamérica.
Y, cerrando este círculo, como quizá ustedes ya suponían, volvemos al imbécil. Según el Diccionario universal no homologado del Colectivo Puente Madera decir imbécil es decir Donald Trump, como sustantivo. También podemos decir que Donald Trump es imbécil, con lo que adjetivaríamos el nombre propio que ya antes hemos definido como imbécil. Vaya, un lío, pero un lío que está muy claro. Los ciudadanos de los Estados Unidos, con la ayuda de una ley electoral un poco tramposilla (que no se lo tomen a mal: en España sabemos un montón de leyes electorales dudosamente democráticas) nos eligieron a todos un presidente planetario que ha demostrado, como se suponía, ser un perfecto imbécil (según la RAE, tonto o falto de inteligencia).
Si uno es imbécil, pero simplemente es un imbécil de andar por casa o por su barrio, puede meter un poco la pata en la tienda de la esquina, enfadar a los vecinos o a su parentela. Pero cuando uno es un imbécil presidente del país más poderoso del planeta, la cosa es más seria. Lo saben los sioux, los osos polares y los semitas.
Los sioux lo saben y padecen, porque Trump acaba de aprobar la construcción de oleoductos petrolíferos que atraviesan sus reservas en Standing Rock y que amenazan tanto su patrimonio cultural como parques nacionales de insólita belleza. Parece que Trump, en línea con los supremacistas blancos que lo apoyan, no consideran a los miembros de las naciones indígenas ciudadanos estadounidenses, aunque lo fueran mucho antes de los blancos que llegaron allí.
Que el imbécil de Trump es tonto lo saben también, con su inefable sabiduría animal, los osos polares, unos seres vivos que padecen que Trump haya retirado a EE.UU. de los acuerdos de la cumbre del clima de París, para que su país pueda contaminar sin límite ni conocimiento. Las últimas imágenes de National Geographic sobre esos preciosos seres muriendo famélicos debido al cambio climático encogen el corazón de cualquier ser humano que no sea un imbécil.
Que el imbécil de Trump está falto de inteligencia lo sufren muchos semitas y otros que no lo son. Lo saben los semitas palestinos, algunos semitas hebreos y los no semitas de todo el mundo. ¿En el zurrón de quién, sino de Trump, hay que cargar el peso de las muertes violentas ocurridas en Palestina e Israel en los últimos días? ¿A qué irresponsable sino a Trump habrá que acusar de la violencia que acaba de desatar a las orillas del Mediterráneo su decisión de reconocer a Jerusalén como capital de Israel? ¿Quién sino un imbécil desoiría los consejos al respecto de la Unión Europea, de todos los países árabes, de su aliada Turquía, del Papa, de casi todo el planeta?
Conjurémonos: formemos una alianza indestructible que responda a esta conjura de los imbéciles, una alianza de humanos semitas y no semitas, caballos sioux y osos, que no descanse hasta que los faltos de inteligencia abandonen los gobiernos del planeta.